sábado, 25 de enero de 2014

¿CÓMO PUEDO VESTIR AL NIÑO DIOS el 2 de febrero?

Desde que llega la Navidad del Señor, muchos cristianos católicos ponen su mirada en la figurilla del niño Jesús del Belén o Nacimiento. Pues dicha imagen que representa al pequeño niño que cambió la historia de la humanidad tomará protagonismo en tres fechas litúrgicas de la Iglesia Católica: Navidad, Epifanía y  presentación de Jesús en el templo (Lc 2,21-40). Ésta última, es celebrada cada 2 de febrero, donde los “Padrinos de la Imagen del Niño Dios” que en vísperas de la Navidad le arrullaron, le colocarán un ropaje especial y asistirán con cirio, vela, velón o candela a la Santa Eucaristía.

Y aquellas personas que el día de la Epifanía del Señor partieron la deliciosa “Rosca de Reyes” y encontraron una figurita pequeña de Jesús Niño, se disponen a compartir tamales y atole o bien algún rico platillo... En fin, se hace una fiesta por haber encontrado a Jesús... ¡Como el Apóstol Mateo! (Mt 9,10). Es significativo señalar que el 2 de febrero debe ser eucarístico, es decir, participar de la Santa Misa. El llevar la imagen y que esté vestida o no con la ropa del año pasado, que le rocíen de agua bendita, o llevar una vela no es importante... Sí, leyó bien, y no estoy escribiendo Herejías.
LLEVATE AL NIÑO A  MISA.

Es común ver que llegan personas con canastas a las iglesias, en cuyo interior van hasta cinco figurillas del Niño Dios (pues  cada una es de la tía, la abuelita, el esposo, el vecino, etc.) y sólo una persona “las lleva a escuchar Misa”. En ese sentido aclaremos que las imágenes no oyen, y mucho menos tienen que ir a Misa, antes bien deben de ir a Misa los dueños de las imágenes para alimentarse de la Palabra de Dios y del Cuerpo y la Sangre de Cristo. Dicho de otra manera esta celebración litúrgica busca acercar a los sacramentos. Así que si alguien te pide “llevar a su niño Dios al Templo”, mejor invítele a  Misa. Si tú tienes varias imágenes de Jesús Bebé. Elige sólo una, la más representativa, la que te agrade más y llévala al Templo Católico. No es necesario llevar todas, una basta, ya que esto es solamente simbólico.
No sucederá nada, si no llevas la imagen a bendecir, no te sucederá nada si el sacerdote no derramó agua bendita y por su puesto no cometerás pecado si le vestiste con ropa nueva.  ¡Es sólo una imagen!

Si estás dispuesto a asistir a Misa, Gloria a Dios por eso, te ayudará mucho, seguramente el Señor te regalará una gracia especial. Pero no asistas obligado, antes bien, invita a tus niños a acompañarte, de esta forma Dios le bendecirá más. Esos niños si deben de ir a misa, ellos si deben de ser rociados para recordarles su bautismo.

PERO ¿CÓMO PUEDO VESTIR AL NIÑO DIOS?

Cercana a la “Presentación del Señor, que es Luz de las Naciones” o “Fiesta de la Candelaria”, (por que se llevan las candelas junto con la imagen de Jesús bebé por ser la “Luz del Mundo”); muchas personas ya están pensando cómo vestir la imagen de su Niño Dios. Te queremos ayudar a hacer la mejor elección, pero para ello es necesario reflexionar en los siguientes puntos:

1.- ¿Cuál sería tu reacción si al entrar en el Templo de tu parroquia vieras que el sacerdote vistió al Cristo del altar, al Crucifijo o al Sagrado Corazón con la indumentaria de un azteca, de un ángel, de panadero, de San Judas Tadeo o de San Martín de Porres, o bien con estolas y ropones tipo Walter Mercado? Seguramente no estarías de acuerdo y pensarías que el sacerdote se volvió loco o está haciendo cosas muy raras.  Ya que como se te explicará líneas abajo: San Judas, San Martín y los demás  santos imitaron a Cristo, es decir fueron posteriores a Él, no al contrario.  
2.- Eso que te sorprendería, o hacen año tras año -sin darse cuenta- muchas personas (quizás tú seas una de ellas) al vestir la imagen del Niño Dios, que es una imagen del mismo Señor Jesucristo. Si todos sabemos que no es correcto “disfrazar”... perdón quise decir vestir de cosas raras una imagen de Jesucristo adulto ¿Por qué algunos piensan que esto sí se puede hacer con su imagen de Niño?, ¿ Acaso sólo se deben respetar las imágenes de Cristo adulto y no las de Jesucristo Niño?, ¿Se deben tratar las imágenes del Niño Jesús como muñecos para vestirlos como si fueran juguetes? 
3.- Evidentemente que las imágenes de Cristo no pueden ser tratadas como muñecos o juguetes. Por eso reciben una bendición especial y se les coloca dentro de un lugar importante, porque representan, para el creyente, la presencia y el amor que Dios nos tiene. Cuando se juega con una imagen religiosa o se le falta al respecto: se puede cometer un sacrilegio. 
4.- Hay muchas personas que visten o disfrazan a Jesucristo con atuendos raros o extraños, que en ocasiones provienen de ideas distintas o contrarias a la fe. Es necesario decir que las personas que se dedican a vestir imágenes no siempre gozan de una buena formación religiosa y muchas veces sólo tienen intereses de venta. Para atraer a los clientes ofrecen novedades, cosas raras o exóticas, a tal grado de ofrecer “modelitos” para vestir al Niño Dios de azteca, de charro o con ropones tan femeninos que pareciera que Jesús no es un lindo varón. Y eso que no estoy hablando de aquellos artesanos que erróneamente  le colocan unas pestañotas a la imagen del Niño Dios.

En los últimos días han aparecido, incluso, quienes quieren vestir al Niño Dios con el atuendo de la mal llamada “Santa Muerte”, devoción totalmente contraria a la fe católica. Por eso es necesario tener muy claras algunas ideas para que no nos desviemos de nuestra fe o confundamos nuestras ideas.

5.- Hay que recordar que Cristo nació y fue niño, pero ese Niño creció, predicó, murió por nosotros en la Cruz y resucitó, de tal manera que la imagen del Niño Jesús que tenemos en casa nos recuerda que el Hijo de Dios se hizo hombre por nosotros. Las imágenes nos ayudan a sentir más su presencia y a pensar siempre en Él.

6.- Por esta razón las imágenes deben de ser, en la medida de lo posible, bellasdignas y tratadas con decoro. Por eso las cuidamos, las limpiamos y hasta las vestimos, como una forma de rendirle homenaje a Dios y a sus santos.  
7.- Sin embargo, también es necesario decir que las imágenes de madera o yeso son sólo imágenes y no sienten. Por eso no tenemos que pensar como aquella señora que decía: "Es que si no le pongo su ropita va a tener frío el Niñito Jesús”, o como aquella otra que decía: "Yo cada año le cambio su ropita al Niñito, no sea que se me vaya a poner triste o a enojar". 
8.- No es necesario cambiarles de vestimenta cada año. Es más, si queremos ponerles un vestido digno y verdaderamente bello, hasta valdría la pena hacerles uno solo, de mejor hechura y material, que pueda servirles durante varios años.  
9.- Como Cristo fue el modelo de vida para los santos, son los santos quienes se quieren parecer a Cristo, Él fue su modelo y es nuestro modelo de vida. Por eso no se debe vestir al Niño Jesús de “Santo”. Cuando los fieles no entienden esto, es muy frecuente escucharlos decir: "Yo voy a vestir a mi Niño de san Judas Tadeo porque está de moda", o "Yo, para ser original, lo voy a vestir de san Juan Diego", o "Es que se ve re’ chulo vestido de San Miguel, con su espadita y toda la cosa" o “Como queríamos mucho a S.S. Juan Pablo II, lo vestiremos como él
10.- La idea de vestir con el atuendo de un santo a la imagen del Niño Dios proviene de las promesas o “mandas” que hacían algunas personas. Ellas prometían vestirse de tal o cual santo si recibían algún favor especial. Desafortunadamente, al recibir por su intercesión un beneficio o milagro, en lugar de cumplir con su promesa de ponerse el hábito del santo invocado, optaron por una solución más fácil: vestir la imagen del Niño Dios con el atuendo del santo.
Así, se liberaban irresponsablemente de la “manda” o promesa y hacían que fuera la imagen del Niño quien cumpliera con ella. Esta manera de actuar dio origen a una desviación en la forma de vestir al Niño Dios. 
11.- Por muy ejemplares que sean para nosotros los santos, no debemos confundirnos ni “disfrazar” a Cristo de ellos. Pues los “Santos” fueron en vida seguidores de Jesús, vieron al Señor como modelo de vida, al “disfrazarlos” es como expresar que “Jesús quiere ser como ellos
 12.- Si queremos vestir al Niño Jesús con el traje de alguna advocación, entonces vistamos a Cristo de Cristo, por ejemplo: de Niño de las Palomitas (recordando las palomitas que se llevaron en su presentación), denazareno (porque Jesucristo fue Jesús de Nazaret), de Sagrado Corazón (que nos muestra su gran amor), de Señor de la Misericordia (que nos enseña a ser misericordiosos), de Cristo Rey (para trabajar con amor por su reino), de Cristo Sacerdote (para recordar que Él nos dejó los sacramentos), de Buen Pastor (que ha dado la vida por nosotros), del venerado Niño de Atocha, etc. Pero mucho cuidado en tomar la imagen del Niño, con fines supersticiosos “Niño de la Abundancia”, “Niño de las monedas”; “Niño del Empleo”, “Niño Futbolista”, etc. ¡Eso sí sería lamentable! 

13.- Aunque la tradición popular tiene muchos elementos positivos, también suele inventar normas que no siempre son necesarias seguir porque no son indispensables. A veces se oye en las charlas: "Mi niño Dios ya cumple tres años con los mismos padrinos, así que ya lo podemos sentar", o "No, comadre, no se puede cambiar de padrino hasta el tercer año", o "los padrinos son los que escogen y pagan el trajecito", etc. Basta presentar una imagen vestida al Templo. Insisto muchas personas llevan decenas de imágenes de todos los tamaños, con el argumento: “Una es de mi abuelita, otra de mi mamá, otro de mi hijo y otra es mía”. Sólo una sirve para representarnos a este niño hermoso. 
14.- Sigamos con nuestro amor a Dios, a Cristo y a los santos. Aprovechemos que las imágenes nos hacen sentir más su presencia. Sintamos que Cristo es parte de nuestra familia, pero no caigamos en errores que desvíen nuestra fe y se conviertan en motivo para que los católicos seamos criticados por jugar con las imágenes o por ser idólatras. 
CONCLUSIÓN: 
·         No vistas la imagen del Niño Dios de  ángel. ¡Jesús es más que un ángel o arcángel!  (Hb 1,3-4)
·         No vistas la imagen del Niño Dios de un santo, papas u obispos.¡Jesús fue el modelo de muchos santos, quienes ellos lo adoran en el Cielo!  (Ap 14,12)
·         No vistas la imagen del Niño Dio decosas supersticiosas (Sta Muerte, Niño del Trabajo, Niño de la Abundancia, de las Suertes, Prosperidad, etc.) ¡Jesús no es un amuleto(Dt 18,11)
·         No lo disfraces (Futbolista, Azteca, Luchador, Mariachi, etc.)  ¡Jesús no es un Juguete!  (Gal  6,7)
·         ¡¡viste la imagen de Jesús como un Niño pequeño o una advocación conocida de cristo!!
http://www.vacunadefe.com/Pages/2defebrero.aspx

domingo, 19 de enero de 2014

¡Un muerto está encima de mí! ó ¡Se me subió el muerto!


Istockphoto
“Lo que necesitas es una limpia, mi reina, alguien te hizo un trabajo, un trabajito feo, por eso en las noches se te sube el muerto y despiertas con susto, eso lo he oído muchas veces. No es que caigas en un pozo oscuro, es el muerto que quiere arrastrarte a su tumba”.    

Este relato fue escrito por Francisco Pérez Arce en la novela Hotel Balmori (Joaquín Mortiz, 2004). Sin embargo, millones de personas en el mundo han vivido la experiencia de que una persona difunta los despierte y no les permita levantarse de la cama ni gritar para pedir ayuda. ¿Quién será ese ente que a tantos nos ha molestado?

¡Engarróteseme ahí!

¿Por qué no nos podemos mover cuando “el muerto” está encima de nosotros? La respuesta es porque padecemos parálisis del sueño. Este trastorno se da cuando las personas están a punto de despertar o apenas están durmiendo. El artículo realizado por Christopher French titulado “Parálisis del sueño. ¿Constituye un fenómeno frecuente?”, que fue publicado en la revista española Mente y cerebro, describe en qué consiste. “Es una incapacidad momentánea de mover miembros, tronco y cabeza pese a gozar de plena consciencia. Puede aparecer durante un estado flotante de la mente... Durante la fase de movimiento ocular rápido (REM en inglés), los músculos del cuerpo están paralizados, supuestamente para impedir la realización física de lo que se está soñando”.

Hay algunos factores que aumentan la probabilidad de no poderse mover a pesar de estar despiertos que son: consumir café o alcohol, tener estrés a causa de un acontecimiento traumático, estar muy cansado, dormir por partes (despertar cada cierto tiempo para continuar trabajando o estudiando) y viajar constantemente en avión.

En México, según datos del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), del 30 al 50% de la población de nuestro país ha sufrido este padecimiento alguna vez. La mayor parte de los individuos tuvieron “al muerto encima” durante la adolescencia. Esto se debe a que en la infancia, un alto porcentaje de ellos padecieron de hipersomnia diurna, es decir, exceso de sueño durante el día.

¿Por qué el “muerto” me habla y no me deja en paz?

La causa por la que durante la parálisis del sueño vemos, olemos, degustamos y percibimos que alguien o algo están sobre nosotros es porque soñamos despiertos. Durante esta etapa, nuestro cerebro secreta una mayor cantidad de dimetiltriptamina, sustancia alucinógena que también se encuentra en plantas. Esta permite conocer el inconsciente del individuo.

La Clasificación Internacional de los Trastornos del Sueño dice que las “víctimas” abren los ojos, sufren de ansiedad y pánico repentinos, los cuales desaparecerán unos minutos después, ya sea espontáneamente o con estímulos externos, que puede ser el movimiento de otra persona. 

El artículo “Terror en la noche” de Julia Santomauro y Christopher French, clasifica las alucinaciones de las personas de la siguiente forma:

- Propioceptivas: la persona percibe que gira, flota o vuela.
-Táctiles: hay presión en pecho y sensación de asfixia. Siente hormigueo, dolor y vibración en todo el cuerpo. 
-Auditivas: escucha voces, pasos, zumbidos o la supuesta respiración de alguien más. 
-Visuales: observa sombras de animales, seres humanos o personajes imaginarios.
-Olfativas o gustativas: estas sensaciones están relacionadas con el miedo, la alegría o el sentimiento de morir. En esta etapa, la “víctima” despierta y se da cuenta que sigue soñando. 

Las alucinaciones se perciben con mayor fuerza cuando las personas utilizan drogas, beben alcohol y fuman en exceso, ya que su mente está dispersa y no tienen plena consciencia de lo que sucede en el mundo real.

Parálisis del sueño en el mundo

Este padecimiento ha sido estudiado a nivel mundial desde el siglo XIV. En Europa, se creía que era un ataque por parte de las brujas hacia la población que las había acusado ante las autoridades. El portal web de Reporte Índigo pone como ejemplo el caso de Japón. En este país, esta enfermedad es conocida como kanashibari; se relaciona con el poder del dios budista Fudo Myohoh y con espíritus malignos como los súcubos.

Pero no todo tiene que ver con criaturas que tienen poderes mágicos para transformar el mundo. Los aliens también son parte de este trastorno. El artículo “¿Abducción extraterrestre? La ciencia lo llama parálisis del sueño” publicado en The New York Times por Nicholas Kristof muestra que las personas “secuestradas” por seres de otros planetas sufrieron uno o varios episodios de parálisis mientras dormían. La causa de que los relatos de los “abducidos” sean similares es la sugestión que tienen hacia ese tema, ver películas, programas de TV y leer textos sobre vida en otros planetas.

¿Qué hacer en caso de que los súcubos se aparezcan constantemente?

Si presenta dos o más episodios de parálisis del sueño en una semana, significa que debe acudir con un neurólogo o neurofisiólogo. En una entrevista realizada al doctor Carlos Cuauhtémoc Solís Pérez, encargado de la Clínica del Sueño en el hospital "Dr. Carlos Mac Gregor Sánchez Navarro" del IMSS por el diario El Universal,  declaró que la enfermedad se controla con ansiolíticos, tranquilizantes y estimuladores del sueño.

Es muy importante que la población con problemas de narcolepsia, cardiacos, de diabetes o hipertensión que tenga “visitas constantes de aliens”, asista al médico porque son más propensos a morir súbitamente (durante el sueño). Además, se debe mantener un estilo de vida saludable y horarios fijos para dormir.
La próxima vez que un muerto, extraterrestre, súcubo o bruja te visite, sólo relájate, cierra los ojos, intenta moverte lentamente y no te desesperes. La sensación desaparecerá unos segundos más tarde.  

http://mx.noticias.yahoo.com/blogs/por-debajo-piedras/%C2%A1un-muerto-est%C3%A1-encima-de-m%C3%AD--083042500.html



miércoles, 15 de enero de 2014

CARTA PASTORAL del Obispo Miguel Patiño Velázquez, al pueblo de Dios que peregrina en la diócesis de Apatzingán y demás personas de buena voluntad

“Aunque camine por valle de tinieblas,ningún mal temeré, porque Tú vas conmigo;tu vara y tu cayado me dan seguridad” (Salmo 23,4). 
Estimados hermanos y hermanas:
Los hechos recientes, de este nuevo año 2014, han llenado de indignación a nuestro pueblo al cerciorarse de que ni los políticos ni el gobierno dan muestras de querer solucionar el problema de Tierra Caliente. En lugar de buscar a los criminales que dañan a la comunidad, el ejército mexicano, por órdenes superiores, fue a desarmar a las autodefensas de Nueva Italia y Antúnez agrediendo a la gente indefensa con el resultado de tres hombres muertos. La situación se les salió de control y al verse rodeados por la población comenzaron a disparar, primero al aire y después a las personas.
Las palabras distan mucho de los hechos. Apatzingán está desde el viernes pasado hundida en el miedo y la zozobra. La quema de carros, negocios y hasta la presidencia municipal por parte del crimen organizado, que actuaron impunemente, mientras dos batallones de soldados estaban acuartelados. En la autopista  Apatzingán – Nueva Italia, los enviados del crimen organizado quemaron autobuses, tráileres y camiones de carga sin que los federales ni los militares lo impidieran 
El crimen organizado sigue obligando a la gente a asistir a sus manifestaciones, sus líderes están plenamente identificados y no hay autoridad que los pare.
Como resultado del Acuerdo para el apoyo de la Federación a la seguridad de Michoacán, firmado el pasado lunes, el día de ayer llegaron a Apatzingán cientos de militares y federales con todo un despliegue de fuerzas para integrar la policía militar.  Hoy, en su presencia, el crimen organizado quemó una farmacia en pleno centro de la ciudad, alrededor de las 7:30 de la mañana. 
El pueblo está exigiendo al gobierno que primero agarren y desarmen al crimen organizado. El ejército y el gobierno han caído en el descrédito porque en lugar de perseguir a los criminales han agredido a las personas que se defienden de ellos. ¿No han comprendido que nos encontramos en un “Estado de necesidad”?
Dietrich Bonhoeffer, líder religioso alemán que murió durante el Nazismo, escribía a su novia desde la prisión diciéndole: “Se precisa un concilio de todas las Iglesias… ¿Para qué? Nosotros somos conscientes de que alguien debe consolar a las víctimas, pero también alguien debe frenar a la máquina que asesina”(Cartas de amor desde la prisión).
Les pedimos a los políticos, al gobierno y al Secretario de Gobernación que den a los pueblos de nuestra región signos claros de que en realidad quieren parar a la “máquina que asesina”. La gente espera una acción más eficaz del Estado en contra de los que están provocando este caos.
Deseamos que la venida del Sr. Gobernador Fausto Vallejo Figueroa a esta ciudad de Apatzingán manifieste que sí hay voluntad política de buscar la paz anhelada.
Al pueblo de Dios que peregrina en nuestra diócesis los exhortamos a no perder la esperanza, Dios está con nosotros y no nos deja solos en los momentos de peligro. Sigamos orando más fervientemente por la paz, con la confianza de que María, Reina de la Paz intercede por nosotros.
Con mi profundo cariño y oraciones por el pueblo de Dios que camina en Tierra Caliente, tan castigado por el flagelo de la violencia absurda y fratricida.
“¡La bondad y el amor me escoltan todos los días de mi vida!Y habitaré en la casa del Señor a lo largo de mis días” (Salmo 23,6).
+Miguel Patiño Velázquez, msf.
Obispo de Apatzingán.
Apatzingán, Mich., 15 de Enero de 2014.
http://www.cem.org.mx/articulos/1042-carta-pastoral-del-obispo-miguel-patino-velazquez.html

jueves, 9 de enero de 2014

La comunión en la mano, ¿es permitida?


 Uno de los temas que más controversias ha generado dentro de las comunidades católicas es la forma de recibir la comunión, para algunos generando novedad, para otros  se ha dado desconfianza, y en casos más particulares conflictos.

La Santa Sede responde, a este tema desde 1985, recordando lo que la historia de la Iglesia ha vivido y vive, buscando siempre la unidad y la fe en nuestro Señor.
Carlos Escorza Ortiz
Teólogo  
   


Notificación acerca de la Comunión en la mano

El 3 de abril de 1985

La Santa Sede, aunque manteniendo en vigor para toda la Iglesia la manera tradicional de distribuir la Comunión, acuerda a las C. Episcopales que lo pidan y con determinadas condiciones, la facultad de distribuir la Comunión en la mano de los fieles

La Santa Sede, a partir de 1969, aunque manteniendo en vigor para toda la Iglesia la manera tradicional de distribuir la Comunión, acuerda a las Conferencias Episcopales que lo pidan y con determinadas condiciones, la facultad de distribuir la Comunión dejando la Hostia en la mano de los fieles.

Esta facultad está regulada por las Instrucciones Mernoriale Domini e immensae caritatis (29 de mayo de 1968: AAS 61, 1969, 541-546; 29 de enero de 1973: AAS 65, 1973, 264-271), así como por el Ritual De sacra Communione publicado el 21 de junio de 1973, n. 21. De todos modos parece útil llamar la atención sobre los siguientes puntos:

1. La Comunión en la mano debe manifestar, tanto como la Comunión recibida en la boca, el respeto a la presencia real de Cristo en la Eucaristía. Por esto se insistirá, tal como lo hacían los Padres de la Iglesia, acerca de la nobleza que debe tener en sí el gesto del comulgante. Así ocurría con los recién bautizados del siglo IV, que recibían la consigna de tender las dos manos haciendo "de la mano izquierda un trono para la mano derecha, puesto que ésta debe recibir al Rey" (6
ª catequesis mistagógica de Jerusalén, n. 21: PG 33, col. 1125, o también Sources chréet., 126, p. 171; S. Juan Crisóstomo, Homilia 47: PG 63, col. 898, etc.).*

2. De acuerdo igualmente con las enseñanzas de los Padres, se insistirá en el Amén que pronuncia el fiel, como respuesta a la fórmula del ministro: "El Cuerpo de Cristo"; este Amén debe ser la afirmación de la fe: "Cum ergo petieris, dicit tibi sacerdos ‘Corpus Christi’ et tu dicis ‘Amen’, hoc est ‘verum’; quod confitetur lingua, teneat affectus" (S. Ambrosio, De Sacramentis, 4, 25: SC 25 bis, p. 116).

3. El fiel que ha recibido la Eucaristía en su mano, la llevará a la boca, antes de regresar a su lugar, retirándose lo suficiente para dejar pasar a quien le sigue, permaneciendo siempre de cara al altar.

4. Es tradición y norma de la Iglesia que el fiel cristiano recibe la Eucaristía, que es comunión en el Cuerpo de Cristo y en la Iglesia; por esta razón no se ha de tomar el pan consagrado directamente de la patena o de un cesto, como se haría con el pan ordinario o con pan simplemente bendito, sino que se extienden las manos para recibirlo del ministro de la comunión.

5. Se recomendará a todos, y en particular a los niños, la limpieza de las manos, como signo de respeto hacia la Eucaristía.

6. Conviene ofrecer a los fieles una catequesis del rito, insistiendo sobre los sentimientos de adoración y la actividad de respeto que merece el sacramento (cf. Dominicae cenae, n. 11). Se recomendará vigilar para que posibles fragmentos del pan consagrado no se pierdan (cf. 5. Congre. para la Doctrina de la Fe, 2 de mayo de 1972: Prot. n. 89/71, en Notitiae 1972, p. 227).

7. No se obligará jamás a los fieles a adoptar la práctica de la comunión en la mano, dejando a cada persona la necesaria libertad para recibir la comunión o en la mano o en la boca.

Estas normas, así como las que se dan en los documentos de la Sede Apostólica citados más arriba, tienen como finalidad recordar el deber de respeto hacia la Eucaristía, independientemente de la forma de recibir la comunión.

Los pastores de almas han de insistir no solamente sobre las disposiciones necesaria libertad para recibir la comunión o en la mano o en la boca.

Estas normas, así como las que se dan en los documentos de la Sede Apostólica citados más arriba, tienen como finalidad recordar el deber de respeto hacia la Eucaristía, independientemente de la forma de recibir la comunión.

Los pastores de almas han de insistir no solamente sobre las disposiciones necesarias para una recepción fructuosa de la Comunión —que, en algunos casos exige el recurso al sacramento de la Penitencia—, sino también sobre la actitud exterior de respeto, que, bien considerado, ha de expresar la fe del cristiano en la Eucaristía.


Dado en la Congregación para el Culto Divino, el 3 de abril de 1985.



(
Agustin Mayer, o.s.b.)
Arzob. tit. de Satriano
Pro-Prefecto

(
Virgilio Noè)
Arzob. tit. de Voncaria
Secretario

domingo, 5 de enero de 2014

Los propósitos de año nuevo

La fe, el propósito de año nuevo

Inicia un año nuevo, con él vienen retos, promesas, planes, propósitos por realizar, pensamos en cuidar la salud, bajar de peso, comprar o cambiar el automóvil, casa, cambiar de trabajo, para vernos mejor, ganar más, estar más cómodos, todo por sentirnos mejor.

Y es valido cada uno de estos esfuerzos realizarlos por nuestra salud y bienestar, pero de lo que poco nos ocupamos es de nuestra fe, la fe que hemos recibido de nuestras familias, la fe que nos alimenta el alma y el espíritu, y que de la misma manera debemos alimentar, nutrir, fortalecer y cuidar.

Las razones de por que queremos un cambio pueden ir por muchos lados, pero todas llegan al mismo punto, bienestar, en el caso de la fe, también debemos pensar en lo mismo.

Hay casos desde situaciones simples o complicadas, incluso cosas que congestionan nuestra fe, y que lejos de ayudarnos a nutrir y fortalecer, nos debilitan y complican más.

Un propósito de año nuevo puede ser precisamente el fortalecer nuestra fe, quitar los malos hábitos o ideas distorsionadas sobre nuestra fe. Estas distorsiones la Iglesia las llama “sincretismo”  que es el resultado de querer unir dos ideologías contrarias y pretender una nueva que solo genera una sensación de placebo.

Juntar filosofías orientales, que en ellas mismas son contrarias, es un fenómeno muy común en occidente, además de que algunos pretendan conservar una fe católica, será una clara señal de que está muy débil, que además va de la superstición a la incredulidad dañando las bases fundamentales de la fe.

Ejemplo de esto encontramos al Reiki, Feng shui, y el yin yang.

El Reiki es una práctica pseudocientífica que  considerada como medicina complementaria y alternativa, es decir, no científica, que afirma tratar de lograr la sanación o equilibrio del paciente a través de la imposición de las manos del practicante, canalizando cierta supuesta "energía vital universal". Las pruebas clínicas realizadas no han encontrado ningún efecto positivo más allá del placebo[1].

El Yin yang explica que el mundo es dual, solo tiene dos lados, negro y blanco, arriba y abajo, bueno y malo[2]. Desde  la fe católica el mundo es más que blanco y negro, tenemos una diversidad de colores, tenemos una riqueza de posibilidades, creer que solo podemos ser buenos o malos, se empata con una herejía de la predestinación, que  pretende decir “ya estas salvado, no necesitas nada” o “ya eres malo, nada de lo que hagas puede ayudarte” eres blanco o negro. El Jansenismo (herejía condenada por la Iglesia en el siglo XVII).

El Feng shui es una forma de geomancia o adivinación por la tierra,  desarrollada en China. Originalmente era una forma de conocimiento que estudiaba los cambios que ocurren en la naturaleza, el clima y los astros. Los orígenes del Feng shui varían según las fuentes. Por un lado toma la simbología del I ching (o libro de los cambios). Por otro, incorpora los cinco elementos (Wu xing). A partir de la instauración de la república, el Feng shui (junto con otras prácticas tradicionales de la cultura china) fue prácticamente prohibido[3].

Lo mismo que estas filosofías de origen oriental, tienen direcciones diferentes, hay ideas que condicionan la vivencia de la fe, como son los falsos profetas, la idea extraña de querer saber el futuro, cuando en realidad el profeta es quien anuncia lo que es de Dios y denuncia lo que no lo es, por lo que cualquier idea contraria como adivinaciones, supersticiones, las podemos poner en duda. Lo explica el Catecismo de la Iglesia en su numero 2004: “Entre las gracias especiales conviene mencionar las gracias de estado, que acompañan el ejercicio de las responsabilidades de la vida cristiana y de los ministerios en el seno de la Iglesia: Teniendo dones diferentes, según la gracia que nos ha sido dada, si es el don de profecía, ejerzámoslo en la medida de nuestra fe; si es el ministerio, en el ministerio, la enseñanza, enseñando; la exhortación, exhortando. El que da, con sencillez; el que preside, con solicitud; el que ejerce la misericordia, con jovialidad (Rm 12,6-8)”.  Pero nunca como un medio para espantar o generar división.

La revelación máxima la encontramos en Jesucristo, el nos revela al padre, cualquier revelación que se aparte de lo dicho por Cristo la podemos poner en duda, mas ante el fenómeno actual de querer  saber sobre el fin del mundo y las circunstancias que se viven en el mundo, que no son nuevas, pero para muchos son signo de escándalo, bien lo dice san Lucas en el Evangelio “Es imposible que no haya escándalos; pero, ¡ay de aquel por quien vienen! Más le vale que le pongan al cuello una piedra de molino y le arrojen al mar, que escandalizar…” (Cfr. LC 17, 1-ss).

Las supersticiones, adivinación, horóscopos, amuletos, tarot y demás formas de querer conocer el futuro, condicionan la fe, la amarran a un ancla que entorpece el crecimiento, jugando con la sugestión o generando placebos que lejos de aportar una solución o fortalecer, hacen que se tengan mas condicionamientos, temores, dudas y en algunos casos se llega a tener daños permanentes en la autoestima,  dignidad y otras áreas de la vida, que afectan la salud física y emocional y por lo tanto la fe. Dice el Catecismo 2115 “Dios puede revelar el porvenir a sus profetas o a otros santos. Sin embargo, la actitud cristiana justa consiste en entregarse con confianza en las manos de la providencia en lo que se refiere al futuro y en abandonar toda curiosidad malsana al respecto. Sin embargo, la imprevisión puede constituir una falta de responsabilidad”.

Continúa diciendo en los números siguientes:

2116  Todas las formas de adivinación deben rechazarse: el recurso a Satán o a los demonios, la evocación de los muertos, y otras prácticas que equivocadamente se supone "desvelan" el porvenir. La consulta de horóscopos, la astrología, la quiromancia, la interpretación de presagios y de suertes, los fenómenos de visión, el recurso a "mediums" encierran una voluntad de poder sobre el tiempo, la historia y, finalmente, los hombres, a la vez que un deseo de granjearse la protección de poderes ocultos. Están en contradicción con el honor y el respeto, mezclados de temor amoroso, que debemos solamente a Dios.

2117  Todas las prácticas de magia o de hechicería mediante las que se pretende domesticar potencias ocultas para ponerlas a su servicio y obtener un poder sobrenatural sobre el prójimo -aunque sea para procurar la salud-, son gravemente contrarias a la virtud de la religión. Estas prácticas son más condenables aún cuando van acompañadas de una intención de dañar a otro, recurran o no a la intervención de los demonios. Llevar amuletos es también reprensible. El espiritismo implica con frecuencia prácticas adivinatorias o mágicas. Por eso la Iglesia advierte a los fieles que se guarden de él. El recurso a las medicinas llamadas tradicionales no legítima ni la invocación de las potencias malignas, ni la explotación de la credulidad del prójimo.

Tener como propósito fortalecer la fe, es conocerla, incluso cuestionarla, una fe fundamentada, critica, analítica, que se prepara, que busca tener elementos reales, y que se aparta de lo que no es real, que no genera un compromiso.

¿Cómo saber si estoy viviendo en la realidad? Cuando tenemos metas claras, objetivos y hay compromiso con lo que somos y hacemos, preparándonos, fortaleciendo lo que somos y hacemos, y no esperando milagritos o formulas mágicas que solucionen los problemas o en algunos casos hasta caprichos que no ayudan a nuestro desarrollo y crecimiento.

Pensar que la fe es independiente de la vida diaria, es uno de los peligros más comunes, fácilmente genera una idea deformada de vivir y actuar en congruencia.

Hay peligros para tener una fe sana, fuerte, pero es parte del reto de vivir, comprometidos con lo que somos y hacemos. Así como buscamos fortalecer nuestro cuerpo, nuestra economía, también debe ser un reto fortalecer nuestra fe, alimentarla sanamente con la palabra de Dios, si es posible tomar algún curso, vivir los sacramentos, la oración para dar testimonio del amor de Dios entre nosotros.

Carlos Escorza Ortiz
Teólogo









[1] http://es.wikipedia.org/wiki/Reiki
[2] https://es.wikipedia.org/wiki/Yin_y_yang
[3] http://es.wikipedia.org/wiki/Feng_shui